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Escuela de Enfermería del Hospital Británico: Su historia

Para poder introducirnos en la historia de la Escuela de Enfermería del Hospital Británico de Buenos Aires, es indispensable transportarnos ocho décadas antes del 25 de Mayo de 1810, y desde allí hacer una breve mención de hechos relacionados a la medicina  y a la salud de la población, que dieron marco a la creación de la escuela, que hoy cuenta con 117 años ininterrumpidos en la formación de enfermeras.
En el año 1744 la Ciudad contaba con 4 médicos de los cuales 3 eran de origen inglés. En 1745 comienza a funcionar el primer Hospital General, creándose en 1768 el Hospital de Mujeres. Con el Protomedicato se  jerarquiza el ejercicio de la medicina.
En 1802 se fundó la primera Escuela de Medicina, siendo sus profesores los Dres. Gorman, Cosme Argerich y Agustín Fabre.

Muchos de los soldados que intervinieron en las Invasiones Inglesas (1806/7) se quedaron en Buenos Aires. Tuvieron problemas de salud a causa de la ingesta de alcohol, y eran asistidos en los dos Hospitales que pertenecían al Gobierno de la Ciudad.
Con la declaración de la Libertad en 1810 y la Independencia en 1816, se inicia el libre comercio y Buenos Aires comienza a ser una tierra atractiva dadas las bondades de la misma.
En la segunda década de 1800, (1820/30), Buenos Aires cuenta con 65.000 habitantes y 3 hospitales: de Mujeres, de Hombres y de Sangre de la Merced Brown.
Muchos son los europeos que migran hacia este continente en busca de un futuro mejor, entre ellos comerciantes británicos  y franceses que  contaban con pequeños barcos.
En 1830/32 la colectividad inglesa estaba compuesta aproximadamente por 8.000 personas, la francesa 6.000  y  5.000 la italiana.
Las familias inglesas estaban muy arraigadas, pero encontraban dificultades para la atención de la salud, sobre todo por el idioma, en los hospitales del Gobierno de la Ciudad.
Ante el aumento de la comunidad británica y la barrera idiomática, se hacía necesario la creación de una entidad que se ocupara de brindar atención para la salud. Son las iglesias las primeras en ocuparse del tema.
La iglesia Episcopal con el Reverendo Barton, comenzó a crear una organización para brindar atención médica. Es así que en 1837 se creó British Philanthropic Society, que luego se denominara British Medical Dispensary en 1840.
Esta institución no tenía internación por lo tanto continuaban los enfermos de la comunidad, siendo internados en el Hospital de Hombres. Pasado un tiempo el gobierno dejó de subvencionar al hospital y fue transferido a la comunidad local.
La comunidad británica siguió aunando esfuerzos y en 1844 se utilizó una casa (hoy, de la calle Independencia 315) donde se da inicio al Hospital Británico.
El hospital albergaba entre 15 y 20 pacientes. Contaba con un médico, un boticario y contrata a la Sra. Nesbit, quien se había desempeñado como enfermera en Newcastle, para que se desempeñe como Matron, lavandera y cocinera. Nesbit contrajo matrimonio, pasando su esposo a ser su ayudante de enfermería. Su tarea fue excelente y se retira en 1847, siendo sucedida por la Srta Blues.
En 1880 la Comisión del Hospital, tras tomar conocimiento de la labor de Florence Nightingale (*) y de la creación de la Primera Escuela de Enfermería Laica en el Hospital de Santo Tomás de Londres, decide contratar a 3 enfermeras capacitadas en Inglaterra, quienes en tres meses vuelven a su país de origen por la situación inestable que atravesaba este país.
Tras  esta experiencia negativa, se vuelve  a pensar en una Matron (Enfermera Jefe)
Se contrató a la Srta E. Taylor (1882) quien viaja desde Inglaterra para ocupar el cargo, contratada  por 3 años.
La comisión del Hospital reconociendo el gran esmero y dedicación de esta Matron, trae a una segunda enfermera calificada.
El hospital funcionó en distintos lugares y en 1885, bajo la presidencia de Julio A. Roca, se pone la piedra fundamental.
La Srta Taylor se ocupó del traslado y organizó el nuevo hospital, abriendo sus puertas en junio de 1887.
La comisión nuevamente requiere a egresadas del Thomas Hospital de Londres y llegan desde Inglaterra en 1889, la Srta Isabel Eames y tres enfermeras. Una de sus primeras actividades fue continuar con el fortalecimiento del proyecto de la Escuela de Enfermería anhelado por la Matron Taylor.
Matron Taylor, deja su cargo en 1905 y lo continúa Matron Eames, quien fue la primera Matron que ocupa el cargo de Directora de la Escuela de Enfermería, dedicándose sólo a la supervisión de sus enfermeras, dado que las anteriores tenían una actuación más relacionada con lo doméstico.
La escuela comenzó a funcionar año 1890, con una formación sistemática de tres años, capacitando a mujeres allegadas a la colectividad inglesa, para ejercer con mayores conocimientos una tarea singular.
En su comienzo funcionó como un servicio a la comunidad, las clases se daban en inglés, y la mayoría de los pacientes también tenían esa lengua.
La primera enfermera en recibirse fue G. Hallet, siguiendo sus pasos la Srta Ravenscroft, nombre que lleva hoy, el salón de actos de nuestra Escuela.
A comienzo del siglo pasado, Matron Eames se había ido, siendo nueva Matron la Srta. Millar quien tenía un muy buen personal de enfermería y se dedicaba con mucho esmero a la prevención de infecciones.
En 1903 Matron Millar, deja el cargo para casarse, y es reemplazada por la Srta Heartnett.
Cuatro años más tarde, el Dr. Mulcay colabora en la formación de enfermeras ya graduadas, organizando un Plan de Capacitación para Enfermeras, que consistió en una serie de conferencias, seguidas de examenes periódicos.
En 1908, 16 enfermeras completan su primer año de estudios y 14 el segundo. El curso regular de la Escuela de Enfermería ya estaba totalmente instituído y se realizaban las tradicionales entregas de diplomas.
En el período 1911-1925, fue Matron, Jean Evans.
En el año 1914, se produce en Argentina una gran crisis, además de la guerra en Europa. Estos hechos afectan al hospital, dado el viaje de jóvenes médicos a Europa y el apoyo brindado por las enfermeras a los aliados.
Suceden a Matron Evans, Matron Thomson en 1926 quien renunció antes del año y luego Jessie Pott hasta el año 1932.

Anabella W. Macintoch, de nacionalidad escocesa, asume como Matron en 1933 hasta 1952. Macintoch, ha dejado una gran obra, revalidó su titulo en la Cruz Roja y escribió un Manual de Enfermería para la Escuela, en el cual volcó toda su experiencia. Destacada por su capacidad docente y organizativa.
Fue quien inició la fiesta tradicional del Garden Party, que actualmente se organiza el segundo sábado de noviembre.
Personalidad de gran humor, era respetada por médicos y demás personal del hospital. Se la consultó para los lugares específicos de enfermería en la construcción del nuevo Hospital.
En 1934, el Presidente de la Comisión del Hospital era Sr. Robert Fraser y durante su mandato se creó el Fondo de Modernización, de gran importancia para la enfermería ya que se le otorgaron premios al personal de enfermería por su participación en la Muestra anual que se realizó en la Conferencia del College of Nursing de Londres.

Es en 1938 cuando se concreta el nuevo Hospital.
En 1939 se finaliza la obra de la Casa de Enfermeras, logrando por primera vez albergar a todo el cuerpo de enfermeras.
Un año después, con fondos de una donación para enfermería, se inicia la construcción de una pileta de natación exclusiva para las enfermeras, dentro del perímetro del hospital, quedando inaugurada en 1946.
Hacia 1941 el número de pacientes había aumentado en un 49%, esto obligó a aumentar el número de enfermeras de 65 a 100.
En 1944 el Hospital celebra su centenario y se realiza el Primer Congreso con participantes extranjeros y de las Universidades Nacionales más destacadas. Al finalizar Matron Macintoch ofreció una recepción en la casa de las enfermeras.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el Hospital realiza por un curso sobre gerontología siendo este, el primer curso de posgrado en la historia del hospital.
Es en el marco de este curso, en que Nora Cameron, graduada reciente con el mejor promedio, expone un artículo de gran interés, sobre la mujer enfermera, el autocontrol, la capacitación y  la profesión.
Matron Macintoch, como Directora de la Escuela de Enfermería siempre estuvo convencida que los títulos tenían reconocimiento en Inglaterra ya que las primeras enfermeras egresadas, se habían matriculado en 1919, con la ley de matriculación. Pero ante el pedido de una egresada en Inglaterra, el reconocimiento del General Nursing Council (Consejo General de Enfermería) le fue denegado. Para Macintoch fue todo un desafío, pero a pesar de los intentos no logró el reconocimiento y es así, como dirige su pedido a Escocia y  en 1939, acceden al mismo, dado que ambos países tenían los programas en común.
Luego finalizada la Guerra, reanuda los trámites para obtener el reconocimiento de la Escuela de Enfermeria por parte del General Nursing Council.
Una destacada enfermera egresada de esta Escuela en esos años, fue Cecilia Bernnet quien a corta edad fue la Directora de la Escuela del Campamento Central de la Esso en Tartagal, Salta.
Al revisar hoy los escritos de Matron Macintoch, se puede disentir seguramente, si no se analiza desde una visión anacrónica, pero si nos ubicamos dentro del contexto social, y político entenderemos que ha forjado un camino para la enfermería profesional.
Tenemos como ejemplos: la capacitación a 50 enfermeras argentinas, egresadas de otras entidades, pues estaba convencida que sólo la formación era posibilitadora del desarrollo profesional; la inclusión de clases grabadas traídas desde EEUU para que las enfermeras se capacitaran de acuerdo a sus tiempos disponibles; su preocupación permanente por la falta de Enfermeras y su alto nivel de exigencias para la formación. También fomentó la participación de las enfermeras Jefes de Sala (Sister) en cinco  conferencias dictadas en la Facultad de Medicina UBA.
En 1952 el Hospital continuaba creciendo, Matron Macintoch se retira y la sucede Matron  Lily Elder, quien lleva adelante las tradiciones de la escuela y además fue vocal 3° en el inicio de la primera organización profesional del país ”Asociación Argentina de Instructoras de Enfermería”
Aproximadamente en 1958 se edifica la actual casa de enfermeras, “Nurse Home”,  con fondos donados por la Esso, en agradecimiento por el albergue de sus estudiantes de Tartagal.
Esta casa, que albergó a más de 100 enfermeras, contaba con salas de estar, sala de lectura, TV, teléfono, piano. La misma se mantuvo hasta la década del 90.
En 1963 se creó la Asociación de Nurses del Hospital Británico impulsada por Lily Elder, para contribuir a mantener la alta calidad del cuerpo de enfermeras del hospital.
Actualmente cumple fines sociales y anualmente edita una revista “The Lamp” donde las enfermeras egresadas intercambian información desde distintos puntos del mundo.
Lily Elder falleció en 1966. Hoy la Asociación de Enfermeras del Hospital Británico otorga un premio a los egresados en su honor.
En 1949 llegó al Hospital la Nurse Mitchel egresada del Royal Infirmary de Edimburgo, luego de unos años fue becada para estudiar Administración en Enfermería, en la Real Escuela de Enfermería de Londres, reemplazando posteriormente a Matron Elder, quien renunció al cargo en 1967.
La sucede Matron Roberts, primera Matron egresada de la Escuela de Enfermería del Hospital Británico de Buenos Aires.

En 1964  la Escuela de Enfermería es reconocida por el Ministerio de Salud Pública.
Los estudiantes continúan con becas, consistentes en vivienda, uniforme, desayuno, almuerzo y cena. Se realizaban prácticas de ocho horas diarias, con horarios cortados y prácticas nocturnas, y debían permanecer en el internado, al igual que quienes las precedieron.
En 1968 el decreto N° 1469/08, (35/69) del Ministerio de Educación, determina el régimen para la Enseñanza de la Enfermería no Universitaria en dos niveles: Profesional y Auxiliar de Enfermería.
Con esta nueva disposición deja la Matron de ser la Directora de la Escuela de Enfermería y se dedica exclusivamente al Hospital.
En el año 1971 se hace cargo Matron Doreen Ewence, quien contó con una destacada destacada formación en administración, en Inglaterra, que puso de manifiesto  en su  notable desempeño.

Sucede a Ewence, la Lic. Ilse Berry,  calificada Sister de Pediatría, quien también se formó como Profesora de Enfermería, lo cual realzó aún más su perfil docente.
La primer Directora de la Escuela, fue la Enfermera Sonia Burgos, a quien suceden la Lic. Enfermería María del Carmen Martínez y luego la Lic. Vilma Cattaneo de Salamendi, quien se desempeñó como  rectora durante  27 años sentando las bases de la integración docencia-servicio, y tuvo una destacada labor para sostener la escuela en momentos difíciles.
Fue en su gestión donde se dieron algunos cambios como: la disminución de la cantidad de horas prácticas y sólo diurnas; el incremento del contenido teórico; la posibilidad de elección de ser becario o no. Contó y cuenta hoy,  con el reconocimiento profesional de sus pares.
En 1990, se cumplieron 100 años de la creación de la Escuela de Enfermería. En conmemoración, se realizaron importantes eventos académicos y sociales, entre los que cuentan estampillas alegóricas al aniversario.
Fue la Lic. Salamendi, quien Impulsó en 1993, la asociación de la Escuela con UBA y es a partir de 1994 que esta institución depende académicamente de la Carrera de Enfermería de la Facultad de Medicina de la UBA. Pero manteniendo la propia filosofía con respecto a la formación del estudiante.  Realizando su  aprendizaje con prácticas integradas al equipo de salud.
Con la Promoción 2007, han egresado de la Escuela de Enfermería, 1596 profesionales.

Lic. Zulma Vilma