El Juzgado de Paz que dio origen al Día de Barracas
Cada 30 de agosto, los vecinos de Barracas celebran el Día del Barrio, una fecha elegida para recordar un acontecimiento que marcó un antes y un después en su historia: la creación del Juzgado de Paz de Barracas al Norte, en 1853. Aquel hecho significó el reconocimiento oficial de una comunidad que crecía rápidamente y que comenzaba a forjar una identidad propia dentro de la ciudad de Buenos Aires. Hasta ese momento, Barracas dependía administrativamente del Juzgado de Paz de San Telmo. Sin embargo, el crecimiento de la población, el intenso movimiento comercial generado por el puerto y la actividad de las barracas grandes depósitos donde se almacenaban cueros, lanas, frutos del país y otras mercaderías hicieron necesaria la creación de una jurisdicción propia. El primer Juez de Paz designado fue Juan Milberg, quien asumió la responsabilidad de organizar la vida institucional del barrio. En aquella época, el Juez de Paz era mucho más que un magistrado. Además de intervenir en conflictos entre vecinos, tenía funciones administrativas, registrales y de gobierno local. Participaba en cuestiones vinculadas al orden público, certificaba documentos, colaboraba con el Cabildo y actuaba como una autoridad cercana a los habitantes, en una ciudad que todavía estaba en plena expansión. La creación del Juzgado de Paz consolidó a Barracas como un barrio con identidad propia. A partir de entonces, continuó creciendo con la llegada del ferrocarril, el desarrollo de la industria y la instalación de numerosas familias inmigrantes que dejaron una huella imborrable en su arquitectura, sus instituciones y su vida social. Ese legado aún puede apreciarse en sus calles, sus clubes, sus iglesias y sus tradicionales comercios. En 2003, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires estableció por ley que el 30 de agosto sería el Día del Barrio de Barracas, precisamente en homenaje a la creación del Juzgado de Paz de Barracas al Norte.




